En una placentera velada en la casa de la embajadora de los Estados Unidos de América en Panamá, Lorena y yo tuvimos la oportunidad de conocer más de cerca el proceso de democracia indirecta por medio del cual se elige al presidente de la norteña nación, que en pocos días deberá tomar esta importante desición que, en múltiples maneras, afectará al resto del planeta.
Con una dinámica por demás interesante y siempre en un ambiente de amistad y camaradería, panameños y estadounidenses pusieron su voto en las urnas del simulacro, en donde los candidatos John Mccain y Barak Obama junto a sus correspondientes vicepresidentes se sometieron a la voluntad del pueblo, dando como resultado la victoria de Barak Obama, en un conteo que se realizó manualmente a la vista de todos.
Esperemos que esta misma transparencia se observe en las votaciones del próximo 4 de noviembre, y que los Estados Unidos vote por el mejor.